Si vives por el barrio de Sants o el Eixample Izquierdo y eres padre perruno, seguro que conoces el parque de Joan Miró. Con 800 m2 de superficie y situado a cuatro pasos de la plaza de España, este parque es frecuentado por muchos vecinos, ya sea runners entrenándose, gente mayor paseando, niños jugando y, por supuesto, perretes divirtiéndose con sus propietarios. Con un área canina delimitada —además de varias zonas verdes— tu peque podrá socializar con otros peludos y jugar contigo al frisbi en el césped.
